LOS PIES Y NUESTRA SALUD

Los pies son el reflejo del estado de nuestro cuerpo y la mayoría de veces no les damos los cuidados que realmente merecen. Por lo general, son la parte más olvidada de nuestro cuerpo.

Cada pie consta de 26 huesos, 33 articulaciones, 107 ligamentos y 19 músculos, que junto a nervios y vasos sanguíneos conforman una de las partes más complejas e importantes de nuestro cuerpo.

Cuando empiezan a aparecer callos, juanetes, durezas, dolor de pie o tobillo, pueden aparecer también diferentes dolencias en nuestro organismo o viceversa, darse el caso de que aparezcan como reflejo de que hay algo que no funciona bien en nuestro cuerpo. Muchos trastornos como diabetes, artritis o enfermedades cardiacas pueden verse reflejados directamente en nuestros pies.

Algunos datos…

Sabemos que el 70% de los españoles sufre algún trastorno en los pies. Según los expertos la mitad son provocados por un calzado inapropiado.
Las dolencias de los pies afectan a más del 90% de los mayores de 65, mientras que el 15% de las quejas en adultos se deben a problemas en los pies relacionadas con la fascitis plantar.
Las mujeres tienen hasta 4 veces más problemas en los pies que los hombres, debido en gran parte al uso de tacones inapropiados.
CONSEJOS PARA EL CUIDADO DE LOS PIES

A la hora de comprar los zapatos es preferible hacerlo por la tarde ya que los pies tienden a hincharse a última hora del día y así nos aseguramos de que no nos queden pequeños. Recuerda elegir el calzado adecuado a tus pies y a la actividad que vas a realizar, preferiblemente calzado de piel, es más natural, transpirable e hidrófuga que otros materiales. Lava e hidrata tus pies todos los días, corta las uñas de forma recta, usa calcetines de algodón que no sean muy ajustados, y no olvides realizar semanalmente algo de ejercicio que implique a los pies.

Si quieres tener unos pies de 10, sigue nuestros 10 consejos para tener unos pies 10

MASAJE DE PIES PASO A PASO

Consejos previos:

Antes de comenzar, conviene tener las manos limpias y las uñas bien recortadas y redondeadas para evitar arañazos indeseados.
Busca un buen lugar de temperatura agradable y luz tenue, ponte música relajante y adopta una postura cómoda. Una butaca baja será un buen aliado.
Baña los pies en agua tibia y déjalos reposar durante aproximadamente 10 minutos. El agua tibia es esencial para estimular la circulación en los pies y funciona como un buen calmante.
Seca los pies, pon una toalla bajo los mismos y acomódate donde te sientas realmente cómodo.
Relájate y céntrate en el masaje, para ello realiza dos o tres respiraciones lentas y profundas.
A continuación frota tus manos entre sí para calentarlas y comenzar la rutina.
Los primeros ejercicios te ayudarán a relajar los pies y darles descanso.

Instrucciones del masaje en los pies:

Aplica un poco de crema o aceite en tus manos. Frota bien el producto entre ellas antes de utilizarlo en los pies.
Empieza a masajear uno de los pies, siempre con ambas manos. Sé sutil. Empieza acariciando la parte superior del pie. Ve desde los dedos hacia el tobillo. Después cambia y baja a acariciar la planta del pie. Poco a poco, tus caricias deberán ir aumentando la presión, yendo de menor a mayor intensidad.
Realiza movimientos en forma de círculo, colocando los pulgares de tus manos en la planta del pie y los cuatro dedos sobre el empeine. Ve desde la cabeza de los metatarsianos en la base de los dedos hacia el talón. Lo ideal es que la mayor presión se centre en las zonas más duras, especialmente en el talón.
Sujeta el pie con una mano y con la otra haz que gire el pie de izquierda a derecha. Hazlo repetidas veces en ambos sentidos. Es recomendable realizar el movimiento unas 4 o 5 veces en cada dirección.
Cambia el pie de mano y vuelve a masajearlo otra vez con la otra.
Masajea el pie con la yema de tus dedos como si se tratara de amasarlos. Empieza por el dedo gordo de tu pie hasta llegar al meñique. Masajea desde la raíz de cada dedo hasta llegar al extremo aplicando una leve presión. Es importante que uses tus yemas y que lo hagas suavemente.
Cuando termines de acariciar todos tus dedos, continúa con el resto del pie, centrándote un poco en la parte superior y la planta del mismo.
Con ayuda de una toalla retira los posibles restos de crema o aceite que hayas usado.
Repite el proceso con el otro pie.
Por último, incorpórate muy lentamente.
BENEFICIOS DEL MASAJE DE PIES Y LA REFLEXOLOGÍA PODAL

El masaje no solo puede ayudarte a mejorar el bienestar y aliviar la sensación de pies cansados, dolores en las piernas u otras patologías que padezcan tus pies, existen zonas del pie que están relacionadas directamente con órganos vitales de nuestro cuerpo. La reflexología podal es un masaje especial que se da en las plantas de los pies, cuyo objetivo se centra en mejorar órganos y partes concretas de nuestro cuerpo, pudiendo influir en el sistema circulatorio, nervioso, digestivo…